No llores...
Porque cuando lloras, una estrella en el cielo se apaga.
Mejor sonríe, y si no tienes fuerzas..
Pintaré sonrisas en tu cara.
Puede que no sea cierto, pero quiero creérmelo. Quizá es porque lo necesite o quizá tan solo es para sentirme mejor. No lo sé, simplemente tengo algo que decir. Te quiero.
jueves, 28 de julio de 2011
lunes, 25 de julio de 2011
Sara Addiction.
Buenos días, tardes, noches…Espera, ¿qué más da la hora que sea? Lo importante es que estás aquí, leyendo mi texto aunque claro, si no te interesa el contenido puedes abandonar este sitio.
Bien, hoy vamos a contar la historia de dos amigas, más bien, dos mejores amigas…Espero que os guste.
La conoció a principios del primer curso de la ESO, es decir, en 2008. Ha pasado mucho tiempo, ¿a que sí? Pues todo este tiempo no ha servido ni ha sido capaz de separarlas. Recuerda que la primera vez que la vio pensó que era la típica “rockera” que no hacía nada más que hacer el vago en su casa. Su primera impresión era que la chica era un tanto tímida, aunque era simpática. Claro está, las apariencias engañan y la muchacha lo supo después de unos meses.
Aquella imagen que había tenido de la muchacha cambió. Ahora era una de sus mejores amigas, con la que compartía risas, alegrías e incluso problemas, dudas y tristezas. El patio del instituto en el que ambas estudian es consciente, es testigo de cada una de las conversaciones, de cada una de las risas, de cada una de las lágrimas derramadas en estos tres años.
La chica que en un principio pensó que era una “rockera” supo que era más que eso. Era una de las mejores personas que había conocido a lo largo de sus primaveras y, poco a poco, se convirtió en un pilar de su vida. Un punto tan importante que, aunque pequeño, era imposible de borrar con cualquier tipo de instrumento. Pero como dicen, las pequeñas cosas se hacen grandes día a día y eso hizo. Actualmente apenas pueden pasar un día sin hablarse, es prácticamente imposible.
“…Bajó las escaleras con la vista clavada en el suelo, dejando que sus cabellos lisos, tan largos y oscuros taparan su rostro, el cual mantenía aquella mirada triste. La chica le esperaba en la cancha, de pie, con un zumo terminado y el cual se disponía a tirar. Al verle alzó ambas cejas, frunciendo el ceño. Algo iba mal, lo sabía, podía sentirlo. No le hizo falta llamarla, la muchacha de cabellos oscuros se dirigió directo hacia ella y, cuando estuvo cerca, alzó la vista. En sus ojos marrones claros se veía perfectamente lo que había sospechado. Había pasado algo malo, otra vez. Suspiró. Sabía que no podía hacer nada, no por ahora, ya que le había advertido en múltiples ocasiones. “No es buena” “Mira lo que te está haciendo”, recibiendo como respuesta un: “Todas las personas tienen algo bueno, M”. En ese instante rodeó su cuerpo con los brazos y ambas se unieron en un abrazo. Era lo único que podía aportarle ahora mismo. Hacerle saber que ella estaría allí pasara lo que pasase, que tendría su apoyo incondicional…”
“…Santa Cruz estaba lleno de gente a esas horas de la noche. Claro, eran Carnavales, ¿qué más se podía pedir? Era la primera noche que salían ambas hasta tan tarde aunque claro, estaban acompañadas por otra amiga y sus padres. “Tengan cuidado” Habían dicho. Ambas se miraron, asintiendo y en ese momento tomaron sus manos. Una tiraba de la otra en medio de la multitud, dirigiéndose a donde los demás iban, siguiéndolos mientras compartían con el grupo risas e incluso lágrimas de la gracia que provocaban aquellos disfraces. Recuerda que aquella noche la enseñó a bailar salsa. No era el tipo de música que ambas escuchaban, pero era mejor saber bailar de todo. Regresaron a las 6 de la mañana y como siempre, compartieron el colchón. También recuerda que, como todas las noches que se quedaban a dormir en casa de su amiga, la tiraba al suelo y por ello aquella noche la “desterró”, dejando que por la mañana el “adorable” Cockie la despertara con lametazos y ladridos…”
“… Seis de enero de 2011. Recibió una carta en un sobre de color azul, del mismo tono que la letra con la que se escribía en el papel. Era ella, reconocía esa letra aunque estuviera en un graffiti en medio de la calle. Solo había recibido dos cartas de ese tipo a lo largo de su vida, pero sabía que para su mejor amiga esa era la primera. De las tres, es la más especial. “¿Cuándo sonrío? Estás tú, sonriendo conmigo. ¿Cuándo lloro? Estás tú para secarme las lágrimas. ¿Cuándo estoy triste? Estás tú para darme un abrazo. ¿Cuándo me caigo? ¿Quién me da la mano para levantarme? Tú.” Quiso haberle respondido con palabras, pero no eran suficientes. Como ella misma decía “Llega un momento en el que las palabras no alcanzan”. Y era cierto. Aquel día su sonrisa era amplia, tanto como la de su mejor amiga…”
“…-S, ¿qué te pasa?
+Nada.
-¿Recuerdas? Puedes mentir, puedes actuar y fingir delante de todo el mundo, pero a mi no me engañas…
When you're down and lost
And you need a helping hand
When you're down and lost
Along the way
Oh, just tell yourself
I, I'll be OK
”
“…La había llamado aquella noche debido a que no se encontraba en la isla y hacía unos días que no hablaban. Para su sorpresa, la chica estaba llorando o al menos, explotó cuando su mejor amiga llamó.
+¿Qué te pasa?
- Ha…
+¡Qué capullo!
Sus palabras habían calmado a la muchacha que se encontraba del otro lado del teléfono. Ya no lloraba, tampoco sonreía. Tan solo sentía que necesitaba un abrazo de su mejor amiga y sabía que lo primero que iba a hacer al verla era eso; abrazarla.
“Cuando lloras, yo lloro. Porque si tú estás mal yo también lo estoy”…”
“…Como cada día se sentaron detrás de la portería de fútbol. Hablaban sobre sus cosas cuando, en un momento, apareció una chica de un curso superior, dedicándoles una sonrisa.
-¡Hola chicas!
En ese momento, como si se hubieran puesto de acuerdo, contestaron ambas al mismo tiempo.
+¡Hola guapa!
La chica se quedó flipando. ¿Acababan de hablar al mismo tiempo? Sí. Volvió a preguntar.
-¿Cómo estáis, pequeñas?
+¡Bien! ¿Y tú? –Había pasado de nuevo. Lo habían hecho otra vez.
-Bien..sí..bueno..yo me voy…que me está entrando miedo ya…
Y entonces ambas estallaron en carcajadas. Realmente no se habían puesto de acuerdo, simplemente, ellas eran así…”
“…Había vuelto a llamar. Al contestar escuchó que tenía algo para ella. Era el detalle más bonito que habían tenido con ella jamás. Una canción. Para ella. Joder, ¿le había hecho una canción? Se titula: Mi pequeña.
“Ven, dame tu mano y levántate.
No llores, prometo que todo irá bien.
Quítate las manos de los ojos, yo te ayudaré.
Sé fuerte, sé que lo eres, oh, oh, oh…”
“ –Si pudieras pedir un deseo…¿Cuál sería?
+No sería uno, hay muchos.
-¿Uno de ellos?
+No te vayas nunca.
-No me iré.
+Por…
-…Y para siempre.”
Y sí, yo soy una de las chicas de la historia. ¿Queréis saber quién es mi mejor amiga? Se llama Sara. Ella me ha enseñado el verdadero valor de la amistad. Me ha enseñado a sonreír cuando no había motivos para ello, a ser fuerte cuando todo el mundo no lo es, a ser yo misma. He aprendido que personas como ella hay pocas en este mundo, personas sinceras y tan unidas a ti que parecéis una. Me ha levantado cuando me he caído, he visto su mano en medio de la oscuridad, como una luz a la que sí hay que seguir. Ha dado fuerza y energía y me la ha entregado a mí.
¿Qué necesito un abrazo? Allí está ella, con una de sus sonrisas, marcando hoyuelos.
¿Qué es el día más triste de la semana? Allí está ella, haciéndome estallar en carcajadas con sus boberías.
¿Qué me han hecho daño? Allí está ella, con el machete en mano y la ametralladora en la otra, dispuesta a derribar a cualquiera que se le ponga por delante.
Y sí, mejor amiga, esto es para ti. Como tú misma dices y se ha mencionado antes, las palabras no son suficientes para expresar todo en unas simples líneas. Pero dudo mucho que haga falta. No para ti. Solamente una mirada es suficiente para hablar.
Te amo.
Massy Addiction.
Bien, hoy vamos a contar la historia de dos amigas, más bien, dos mejores amigas…Espero que os guste.
La conoció a principios del primer curso de la ESO, es decir, en 2008. Ha pasado mucho tiempo, ¿a que sí? Pues todo este tiempo no ha servido ni ha sido capaz de separarlas. Recuerda que la primera vez que la vio pensó que era la típica “rockera” que no hacía nada más que hacer el vago en su casa. Su primera impresión era que la chica era un tanto tímida, aunque era simpática. Claro está, las apariencias engañan y la muchacha lo supo después de unos meses.
Aquella imagen que había tenido de la muchacha cambió. Ahora era una de sus mejores amigas, con la que compartía risas, alegrías e incluso problemas, dudas y tristezas. El patio del instituto en el que ambas estudian es consciente, es testigo de cada una de las conversaciones, de cada una de las risas, de cada una de las lágrimas derramadas en estos tres años.
La chica que en un principio pensó que era una “rockera” supo que era más que eso. Era una de las mejores personas que había conocido a lo largo de sus primaveras y, poco a poco, se convirtió en un pilar de su vida. Un punto tan importante que, aunque pequeño, era imposible de borrar con cualquier tipo de instrumento. Pero como dicen, las pequeñas cosas se hacen grandes día a día y eso hizo. Actualmente apenas pueden pasar un día sin hablarse, es prácticamente imposible.
“…Bajó las escaleras con la vista clavada en el suelo, dejando que sus cabellos lisos, tan largos y oscuros taparan su rostro, el cual mantenía aquella mirada triste. La chica le esperaba en la cancha, de pie, con un zumo terminado y el cual se disponía a tirar. Al verle alzó ambas cejas, frunciendo el ceño. Algo iba mal, lo sabía, podía sentirlo. No le hizo falta llamarla, la muchacha de cabellos oscuros se dirigió directo hacia ella y, cuando estuvo cerca, alzó la vista. En sus ojos marrones claros se veía perfectamente lo que había sospechado. Había pasado algo malo, otra vez. Suspiró. Sabía que no podía hacer nada, no por ahora, ya que le había advertido en múltiples ocasiones. “No es buena” “Mira lo que te está haciendo”, recibiendo como respuesta un: “Todas las personas tienen algo bueno, M”. En ese instante rodeó su cuerpo con los brazos y ambas se unieron en un abrazo. Era lo único que podía aportarle ahora mismo. Hacerle saber que ella estaría allí pasara lo que pasase, que tendría su apoyo incondicional…”
“…Santa Cruz estaba lleno de gente a esas horas de la noche. Claro, eran Carnavales, ¿qué más se podía pedir? Era la primera noche que salían ambas hasta tan tarde aunque claro, estaban acompañadas por otra amiga y sus padres. “Tengan cuidado” Habían dicho. Ambas se miraron, asintiendo y en ese momento tomaron sus manos. Una tiraba de la otra en medio de la multitud, dirigiéndose a donde los demás iban, siguiéndolos mientras compartían con el grupo risas e incluso lágrimas de la gracia que provocaban aquellos disfraces. Recuerda que aquella noche la enseñó a bailar salsa. No era el tipo de música que ambas escuchaban, pero era mejor saber bailar de todo. Regresaron a las 6 de la mañana y como siempre, compartieron el colchón. También recuerda que, como todas las noches que se quedaban a dormir en casa de su amiga, la tiraba al suelo y por ello aquella noche la “desterró”, dejando que por la mañana el “adorable” Cockie la despertara con lametazos y ladridos…”
“… Seis de enero de 2011. Recibió una carta en un sobre de color azul, del mismo tono que la letra con la que se escribía en el papel. Era ella, reconocía esa letra aunque estuviera en un graffiti en medio de la calle. Solo había recibido dos cartas de ese tipo a lo largo de su vida, pero sabía que para su mejor amiga esa era la primera. De las tres, es la más especial. “¿Cuándo sonrío? Estás tú, sonriendo conmigo. ¿Cuándo lloro? Estás tú para secarme las lágrimas. ¿Cuándo estoy triste? Estás tú para darme un abrazo. ¿Cuándo me caigo? ¿Quién me da la mano para levantarme? Tú.” Quiso haberle respondido con palabras, pero no eran suficientes. Como ella misma decía “Llega un momento en el que las palabras no alcanzan”. Y era cierto. Aquel día su sonrisa era amplia, tanto como la de su mejor amiga…”
“…-S, ¿qué te pasa?
+Nada.
-¿Recuerdas? Puedes mentir, puedes actuar y fingir delante de todo el mundo, pero a mi no me engañas…
When you're down and lost
And you need a helping hand
When you're down and lost
Along the way
Oh, just tell yourself
I, I'll be OK
”
“…La había llamado aquella noche debido a que no se encontraba en la isla y hacía unos días que no hablaban. Para su sorpresa, la chica estaba llorando o al menos, explotó cuando su mejor amiga llamó.
+¿Qué te pasa?
- Ha…
+¡Qué capullo!
Sus palabras habían calmado a la muchacha que se encontraba del otro lado del teléfono. Ya no lloraba, tampoco sonreía. Tan solo sentía que necesitaba un abrazo de su mejor amiga y sabía que lo primero que iba a hacer al verla era eso; abrazarla.
“Cuando lloras, yo lloro. Porque si tú estás mal yo también lo estoy”…”
“…Como cada día se sentaron detrás de la portería de fútbol. Hablaban sobre sus cosas cuando, en un momento, apareció una chica de un curso superior, dedicándoles una sonrisa.
-¡Hola chicas!
En ese momento, como si se hubieran puesto de acuerdo, contestaron ambas al mismo tiempo.
+¡Hola guapa!
La chica se quedó flipando. ¿Acababan de hablar al mismo tiempo? Sí. Volvió a preguntar.
-¿Cómo estáis, pequeñas?
+¡Bien! ¿Y tú? –Había pasado de nuevo. Lo habían hecho otra vez.
-Bien..sí..bueno..yo me voy…que me está entrando miedo ya…
Y entonces ambas estallaron en carcajadas. Realmente no se habían puesto de acuerdo, simplemente, ellas eran así…”
“…Había vuelto a llamar. Al contestar escuchó que tenía algo para ella. Era el detalle más bonito que habían tenido con ella jamás. Una canción. Para ella. Joder, ¿le había hecho una canción? Se titula: Mi pequeña.
“Ven, dame tu mano y levántate.
No llores, prometo que todo irá bien.
Quítate las manos de los ojos, yo te ayudaré.
Sé fuerte, sé que lo eres, oh, oh, oh…”
“ –Si pudieras pedir un deseo…¿Cuál sería?
+No sería uno, hay muchos.
-¿Uno de ellos?
+No te vayas nunca.
-No me iré.
+Por…
-…Y para siempre.”
Y sí, yo soy una de las chicas de la historia. ¿Queréis saber quién es mi mejor amiga? Se llama Sara. Ella me ha enseñado el verdadero valor de la amistad. Me ha enseñado a sonreír cuando no había motivos para ello, a ser fuerte cuando todo el mundo no lo es, a ser yo misma. He aprendido que personas como ella hay pocas en este mundo, personas sinceras y tan unidas a ti que parecéis una. Me ha levantado cuando me he caído, he visto su mano en medio de la oscuridad, como una luz a la que sí hay que seguir. Ha dado fuerza y energía y me la ha entregado a mí.
¿Qué necesito un abrazo? Allí está ella, con una de sus sonrisas, marcando hoyuelos.
¿Qué es el día más triste de la semana? Allí está ella, haciéndome estallar en carcajadas con sus boberías.
¿Qué me han hecho daño? Allí está ella, con el machete en mano y la ametralladora en la otra, dispuesta a derribar a cualquiera que se le ponga por delante.
Y sí, mejor amiga, esto es para ti. Como tú misma dices y se ha mencionado antes, las palabras no son suficientes para expresar todo en unas simples líneas. Pero dudo mucho que haga falta. No para ti. Solamente una mirada es suficiente para hablar.
Te amo.
Massy Addiction.
viernes, 1 de julio de 2011
"Te quiero"
Supongo que hay muchos a los cuales decir "te quiero".
Madres, padres, abuelos, amigos, chicos y chicas especiales...Mucha gente a tu alrededor a las cuales decir estas dos simples palabras, las cuales pueden llenarte completamente, hacer que te estremezcas y, en su falta, dejar escapar suspiros, sentirte decaída o quizás triste.
Son dos palabras con un significado muy grande. Dos palabras que pueden decirse en todos los idiomas que existen; Te dua. Ich liebe dich. T´estimo. I love you. Te quiero. Ti amo. Vos amo... Dos palabras que expresan un sentimiento, una emoción, que crea sonrisas...
La cuestión es como decirlo. Podríamos escribir una carta, quizás una postal..Hacer millones de graffitis por la ciudad con el fin de que pases, lo veas y sonrías. Hacerlo cuando el momento más esperado llegue o tras una discución. En un simple abrazo o cuando los labios se tocan en un simple roce. Por medio de un sms o en un mensaje por cualquier red social. Un texto en una foto cualquiera, un grito, un susurro...
Yo me limito a hacerlo a solas, donde nadie pueda verme ni escucharme. No lo escribo, no lo grito, no lo pinto en un corazón ni marco la madera de un árbol...Lo digo en un susurro, con la esperanza de que algún día llegues a escucharlo.
Madres, padres, abuelos, amigos, chicos y chicas especiales...Mucha gente a tu alrededor a las cuales decir estas dos simples palabras, las cuales pueden llenarte completamente, hacer que te estremezcas y, en su falta, dejar escapar suspiros, sentirte decaída o quizás triste.
Son dos palabras con un significado muy grande. Dos palabras que pueden decirse en todos los idiomas que existen; Te dua. Ich liebe dich. T´estimo. I love you. Te quiero. Ti amo. Vos amo... Dos palabras que expresan un sentimiento, una emoción, que crea sonrisas...
La cuestión es como decirlo. Podríamos escribir una carta, quizás una postal..Hacer millones de graffitis por la ciudad con el fin de que pases, lo veas y sonrías. Hacerlo cuando el momento más esperado llegue o tras una discución. En un simple abrazo o cuando los labios se tocan en un simple roce. Por medio de un sms o en un mensaje por cualquier red social. Un texto en una foto cualquiera, un grito, un susurro...
Yo me limito a hacerlo a solas, donde nadie pueda verme ni escucharme. No lo escribo, no lo grito, no lo pinto en un corazón ni marco la madera de un árbol...Lo digo en un susurro, con la esperanza de que algún día llegues a escucharlo.
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