A veces deseaba gritar.
A veces deseaba llorar.
A veces deseaba desaparecer.
Ella era normal y corriente. Una persona con defectos, virtudes y sentimientos. Y como persona que era, no era perfecta. Era... perfectamente imperfecta.
No solía estar sola, su mejor amiga siempre estaba ahí, pero eso no le impedía ponerse a pensar.
A veces deseaba estar allí con él.
Y la mayoría de veces, no quería. Le echaba de menos, sí, pero él se había marchado para no volver.
Dura realidad.
Y sí, era cierto que de una u otra forma ella siempre estaba con él. Seguramente, ella sería un punto muerto en la cabeza del chico, algo que fue...algo y ahí se quedó.
Pero las cosas pasan por algo, ¿no?
Quizás nos volvamos a encontrar.
Quizás no.
Adiós.
No hay comentarios:
Publicar un comentario