Puede que no sea cierto, pero quiero creérmelo. Quizá es porque lo necesite o quizá tan solo es para sentirme mejor. No lo sé, simplemente tengo algo que decir. Te quiero.

martes, 1 de noviembre de 2011

"...Nota su tirón, al cual responde corriendo también por los pasillos, intentando llegar con tiempo al avión, riendo sin querer de la situación pues parecía que se escapaban como Romeo y Julieta. Suspira feliz al ver que ya estan dentro, "¡por fin!", dice para sí, emocionado por el viaje que les espera. Camina por los pasillos de asientos observando al mínimo detalle a cada pasajero por si nota algo sospechoso. Mierda, ya le volvía a salir esa vena protectora que tenía con ella, sentándose a su lado con tranquilidad. Se abrocha el cinturón automáticamente, devolviendo la sonrisa, tomando el folleto:
- Veamos... -Dice, abriendo el panfleto y desplegándolo para ver al detalle todo lo que hay en él, sintiendo él también como despegan- A mí el lugar me da igual, me importa la compañía.
Ella le mira de reojo, sonriendo de medio lado al escucharle, sintiéndose ya en el aire debido a que el avión subía cada vez más, alcanzando por completo su altitud. No se había dado cuenta de que aún sujetaba su mano, acariciando ahora su piel con las yemas de los dedos, susurrando:
- Y pensar que no querías que viniera contigo..-Dibuja una pequeña mueca antes de recostarse en el asiento, posando la cabeza sobre el hombro de Zénobe, susurrando- Te prometí una vez que no te dejaría solo, ¿recuerdas?...-Entrecierra los ojos, sintiendo algo molesto, mirando el brazo de plástico que los separaba. Lo retira, acurrucándose luego en él, dejando escapar un suspiro al tiempo que volvia a susurrar- Pensé que no volverías..
Le pasa el brazo por lo hombros, atrayéndola a él cuando aparta el molesto posa brazos de plástico entre ambos, besando su sien sonoramente y acurrucándola para que esté a gusto, sonriendo con levedad, mientras mira por la ventana del avión. Las estrellas que hay en ese momento de la noche, pues en los aviones se ven estrellas fugaces recorriendo el cielo cada dos por tres, murmurando en bajo, ya que hay gente durmiendo en el trayecto, pues llevan unas horitas ya:
-Porque no quiero que te pase nada... -Vuelve a besarla, esta vez en la mejilla, haciéndole mimos, pues está algo mimoso- ¿Has visto que bien se ven las estrellas?
Bajó una de sus manos hasta desabrocharse el cinturón, frunciendo ligeramente los labios al sentir su beso, cerrando los ojos con cierta fuerza, respirando hondo, tranquila. Una sonrisa aflora en sus labios cuando vuelve a besarla y abre los ojos, volviendo la vista a la ventanilla, alzando ambas cejas al ver las estrellas. Su sonrisa se amplía, arrugando ella la nariz con rapidez, susurrando:
- Son hermosas. Me encantan las estrellas. -Luego vuelve la vista al chico, sin dejar de sonreír, acurrucándose en él como si fuera una niña pequeña, escondiendo la cabeza en el hueco de su cuello, dando luego sobre su hombro un beso suave, suspirando.
-Ya sé que te gustan las estrellas...-Musita más bien para si, observándolas junto a ella, viendo alguna que se mueve a la velocidad de la luz y como su llama se apaga al final del trayecto en el cielo. La verdad que las estrellas estaban muy bonitas esa noche, parecía que la gran tormenta había calmado de momento y que reinaba la calma. Intenta no reír cuando esta se acurruca de tal manera en él, como un gatito buscando calor humano, abrazándola y hablando en un tono bajito, en susurros:
- ¿A que no sabes qué? -Dice, depositando varios besos en su mejilla, uno tras otro, cariñoso, pretendiendo ser empalagoso, así que sigue dándole besos, divertido.
Se le escapa una risita al sentir sus besos y un ruidito que parece mas bien un ronroneo, el cual hace varias veces para luego callar, alzar la vista y mirarle un momento, parpadeando ligeramente. No sabia cuanto tiempo llevaban alli dentro, solo que el viaje duraba unas 9 horas, cosa que sería eterna para una persona que viajara sola, pero ella estaba con él y...con él parecia pasar el tiempo volando. Mira unos segundos a la ventanilla, arrugando la nariz, viendo una pequeña estrella fugaz recorrer el firmamento para luego evaporarse, desapareciendo, lo que le hace suspirar y volver a mirar a Zénobe, el cual aun no habia hablado. Se echa hacia arriba, dando en su nariz un pequeño toque con la propia, depositando sobre esta luego un beso, riendo entre dientes, bajito, negando para si.
Arruga la nariz ante lo que hizo, imitándola, pues ella suele hacer ese gesto con mucha frecuencia, riendo por ello, pero calma la risa al darse cuenta de que siguen en el avión, acercándose a su oreja para susurrar como si fuese un secreto:
- Te quiero. -Dice, teniéndola cerca, por lo que saca una manta de viaje del avión, que había frente a ellos en una pequeña red, extendiéndola, arropando a ambos con esos, como si fuesen dos viejetes, tapándose hasta debajo de los ojos, hablando en un tono divertido- ¿No me das más que esos besos? Pues ahora me tapo con el burka este. -Refunfuña, intentando no reírse.
Su sonrisa se agrandó cuando escuchó lo que le dijo Zénobe, mirándole de reojo, frunciendo ligeramente los labios antes de reír bajito, negando para si. Pasa ambas manos por su espalda, atrayéndolo más hacia si si es que es posible, acurrucándolo como si se tratara de un niño pequeño, comenzando a mover las manos por encima de su camiseta en una suave caricia, dando varios besos sobre su nuca, para luego bajar a su frente, sonriendo. Con la nariz perfila la de él, bajando hasta su mejilla y luego a su barbilla, susurrando mientras clavaba la vista en sus ojos azulados, perdiéndose en estos un momento, susurrando:
- Yo también te quiero, y eres un bobo..-Ríe entre dientes nuevamente, llenando su mejilla de besos suaves, dejando los labios allí posados..."

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