Puede que no sea cierto, pero quiero creérmelo. Quizá es porque lo necesite o quizá tan solo es para sentirme mejor. No lo sé, simplemente tengo algo que decir. Te quiero.

martes, 1 de noviembre de 2011

"...Sus labios se fruncieron ligeramente al escuchar que no sabía si ir a la acampada, con cierto aire de desilusión en la mirada:
- Yo cuidaré de ti. -Dijo, convencida, asintiendo con rapidez, sonriendo de medio lado aunque realmente sería al contrario..¿Quién decía que no podía ser mutuo? Alza ambas cejas ante su otro comentario, susurrando- Si, claro, todo el instituto. -Desvía la mirada ligeramente, volviéndola a él, lanzandole la almohada, aunque sabía que la cogería con rapidez...Eso o le golpeaba. Aún así no pudo reprimir una sonrisita traviesa, mientras que se mordisqueaba el propio labio inferior con insistencia. Se echó hacia atrás, removiendose en las sábanas, alborotándolas, mirándole luego, con aire infantil, cubriendose la boca con los dedos.
Estaba tan sumamente atontado en sus asuntos, con la mirada perdida más allá de las montañas que se podían contemplar por la ventana que el cojín le dió en la cara haciéndole volver en sí, gediondeó por lo bajo, frotándose la mejilla:
- Te vengo a visitar, y ademas me maltratas... -Dice,fulminándola con la mirada, levantándose de su asiento con tanta rapidez que apenas en un segundo se deja caer sobre ella, sin dejar todo en peso sobre la cama, evitando reír y tomándola con cuidado por las muñecas, colocándoselas una a cada lado de la cabeza, mientras se acomoda de rodillas entre sus piernas- ¿Y ahora qué? Devuelveme mi chocolatina.. -Hace como si se hubiese picado como un niño chico, acercándose a sus labios para besarlos un breve instante, para separarse un poco después, perdiéndose en su mirada,canturreando una de las canciones pegadizas de un anuncio de cereales,como si nada hubiera pasado.
Se echó a reír cuando vio la cara que puso Zénobe al sentir el cojin en su rostro, siguiéndolo con la mirada hasta verle cerca suyo, dejándole espacio entre sus piernas de forma inconsciente, sintiendo sus muñecas presas de sus manos. Sonríe de medio lado al sentir su beso, intentando alargarlo o al menos quedarse con el sabor de sus labios, mirando sus ojos con fijeza para luego volver a sonreír al escucharle, negando repetidas veces con la cabeza antes de susurrar:
- Oblígame. -Tras decir esto parpadea con rapidez, como si se tratara de una niña pequeña pidiéndole algo a su madre, aunque ella no estaba pidiendo nada, tan solo estaba..tentando. Se acomoda sobre el colchón, estirandose bajo Zénobe, aunque no había dejado de mirarle.
Hacía tanto tiempo que no la besaba, echaba de menos esa tibieza en sus labios al aproximarse a los propios, alzando una ceja con diversión al ver como esta le hace tentar, intentando reprimir la risa, sonriendo de forma inconsciente, esta vez, volviendo a besar sus labios, jugando con estos, alargando el beso cuanto puede, respirando por la nariz de forma relajada. Suelta una de sus manos, y la desliza por su mejilla, por su cuello, por uno de sus costados, hasta alcanzar su cintura y depositar caricias en esta, para desviar entonces también los besos a su cuello, atrapando con los dientes la piel con cariño y sin hacerle daño. Las palabras sobraban en ese preciso instante..."

No hay comentarios:

Publicar un comentario