Puede que no sea cierto, pero quiero creérmelo. Quizá es porque lo necesite o quizá tan solo es para sentirme mejor. No lo sé, simplemente tengo algo que decir. Te quiero.

martes, 3 de agosto de 2010

Día dos.

Entró a su habitación, despeinada y sin ganas. 
Se quedó un rato mirando su reflejo.
En sus ojos se veía una tristeza lejana..Sólo algunos la notarían. Tenía ojeras.

-¿Qué has estado haciendo estas noches?

Ella calló, no respondió.
Estaba tan pálida que ni siquiera se conocía.
Sus labios eran rojos, lo único llamativo de su cara en ese momento. Se sentó en la cama y puso la música.
 
Una música que no la hiciera pensar.
 
Que no la hiciera llorar.
 
Que no la hiciera sentirse así.
A veces deseaba ser una máquina, sí, una sin sentimientos a la que le puedes dar al botón OFF y que ahí termine todo..

-Eso es feo.-Le había dicho.

Es cierto, lo era.
Se oyó el sonido de un spray y la cara de la chica se humedeció.

-¿Qué deseas?- Aquella voz tan cercana volvió a hablar.

Ella calló, una vez más.

-Responde.

Se ahogó en sus propias lágrimas.


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