Puede que no sea cierto, pero quiero creérmelo. Quizá es porque lo necesite o quizá tan solo es para sentirme mejor. No lo sé, simplemente tengo algo que decir. Te quiero.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Día siete.

Iba en el tranvía, pensativa.
Una de las puertas se abrió y, junto con ella, una pequeña niña de quizá cuatro años entró junto a su abuela.
Se quedó observándola unos segundos.


La pequeña no se estaba quieta. Reía, jugaba.


Hacía unos años no habían tantas preocupaciones y responsabilidades. 
Hacía unos años corría detrás del perro de la vecina cuando le quitaba la muñeca.
Hacía unos años se limitaba a pensar que la vida no era más que un cuento de hadas..


Sí, en un mundo irreal.
Un sitio tan difícil de encontrar..


Añoraba sentirse así.
A pesar de todo, aún era una cría.
Su inocencia no se había marchado.
No aún. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario